Vaya semana mas mala que he tenido que pasar, porque el sábado tenía ganas de jugar el partido con mi equipo ya que el siguiente sábado no estaba para jugar. Desde el martes tenía un dolor impresionante en el gemelo que no podía casi ni andar, entonces ya se me estaba pasando por la cabeza que no iba a poder jugar el partido. Cada día que pasaba me echaba una crema diferente en el gemelo para que se me curara porque no sabía lo que hacer, y justo cuando ya podía correr pero con un ligero dolor, el jueves en el entrenamiento me hice daño en el tobillo. Yo creía que no era nada, pero el viernes por la mañana cuando dí el primer paso nada más levantarme de la cama, casi me caigo al suelo del dolor. En ese momento ya sabí que estaba sentenciado a no poder jugar el partido del sábado. El viernes por la tarde le dije a mi madre que teníamos que buscar un fisio como fuera para que me arreglara el tobillo, nos recorrimos unos cinco fisios y todos estaban cerrados o no me podían atender. Cuando íbamos de camino a casa, a mi madre se le pasó por la cabeza un fisio al que no habíamos ido a preguntar, y tuve la suerte de que me pudo atender. Sólo tradamos en el fisio unos tres minutos, porque me dijo que sólo tenía un golpe en elligamento y que con un tipo de crema se me curaba, pero también me dijo que el sábado por la mañana fuera a verle antes del partido porque me lo iba a vendar para que no me molestara al jugar.
Al final tuve la suerte de que pude jugar el partido con mis compañeros, que además ganamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario